10 Problemas psicológicos que pueden venir por culpa de tus padres

En algunas ocasiones las personas podemos sufrir de problemas de actitud que en realidad no sabemos a que se deben o eso parece ser en un principio. La explicación a ellos puede venir a conductas que en alguna ocasión tus padres tuvieron hacia ti cuando eras un niño y que se quedaron grabadas en nuestra forma de ser hasta día de hoy.

Hoy te enseñaremos una serie de rasgos de personalidad que suelen presentar las personas con algún tipo de trauma causado por la conducta de tus padres.

Estos suele provenir por el tipo de padres que están siempre al pendiente de sus hijos, dejando de un lado la libertad ciertamente limitada que todo joven necesita Un control excesivo por parte de ellos provocaría trastornos psicológicos y muchas veces falta de iniciativa al emprender una vida adulta.

Cuando sus padres le cuentan a sus hijos  la forma en que ellos “batallaron” despues de su nacimiento, cuando según ellos empezaron los problemas, es como decirle que hubiese sido mejor no tener hijos, o al menos es lo que el niño entiende, de esa manera el suele pensar que todo está mal por su culpa.

Los padres en muchas ocasiones suelen decirnos cosas como “debes ser mas serio” o “No te comportes como un bebe”, “deberías ser mas inteligente”, entre otros, hacen que de adultos siempre quieras realizar algo de importancia y mantenerse trabajando, lo que evita que te puedas relajar o tomarte un descanso en la mayoría de las ocasiones.

Cuando sus padres a menudo comparan a los niños con otros que logran cosas supuestamente “mas relevantes” que ellos, pueden hacer que el niño se sienta incapaz de lograr algo o se sienta muy por debajo de los demás. Por lo general en la vida adulta suelen ser muy autocriticos consigo mismos, lo que provocaría que siempre se sientan inconformes con su vida o la manera en que viven.

Frases como “todas las personas mienten”, “no deberías confiar en nadie”, es como si el niño percibiera que no puede confiar en nadie mas que sus padres. Lo que hace que vea a su al rededor un panorama hostil y peligroso. Lo que para una persona adulta puede llegar a significar serios problemas de confianza.

Cuando te dicen parecidas a “eres demasiado chico para esto” el niño entiende que no es capaz de comprender lo que un adulto si, lo que lo lleva permanecer mucho tiempo con una barrera emocional que lo hace pensar que no esta listo para realizar ciertas cosas, y probablemente busque una pareja que suplante de alguna manera el rol de padre.

Otra cosa que suele retraer mucho a los niños es cuando algún padre le dice “No te creas tan listo”, deja de estar soñando”, hace que su hijo deje de tener una opinión propia al pesar que lo que el piensa decir o hacer estará de cierto modo errado, un niño con este tipo de cohibición no tendrá cualidades de líder, ni confianza para emprender algo. Este tipo de persona termina buscando la manera de resolver sus problemas, tal vez deprimiéndose y buscar ahogar esa “manera” en la que piensa en alcohol o diversiones extravagantes.

Cuando un niño tiene el tipo de padre que no es cariñoso con sus hijos, y les dicen cosas como “eso no duele tanto”, “ya deja de llorar”, esto se verá reflejado en el niño, quien creerá que es malo mostrarlos, lo que pudieses derivar en enfermedades psicosomáticas, ya que estos sentimientos no se van sino que de alguna forma te van consumiendo de a poco.

“No pudimos darnos el lujo de estudiar en una universidad o tener una carrera para que tu puedas hacerlo. ¿Logras entender el sacrificio?” Un niño jamás va a tener la culpa de lo que haya sucedido en la vida de los padres en el pasado, pero con ese tipo de reproches el se sentirá culpable. Lo que hace este tipo de cosas en una persona es crear estrés y un gran sentimiento de culpa.

Siempre existirá el tipo de padre que es hiperprotector y paranoico quien evitara que sus hijos dejen de hacer cosas comunes por miedo a que les suceda algo, lo que en efecto hará que el niño no tome decisiones por su cuenta si no que las dejará a merced de otra persona, incluso si llegan a ser decisiones de vital importancia.