Así mató Ana Julia al pequeño pescadito Gabriel

Níjar, España.- Tras el asesinato del pequeño Gabriel, el mundo entero a sostenido el aliento esperando conocer las motivaciones que llevarán a la presunta homicida, Ana Julia Quezada, quién en aquel momento era la pareja sentimental del padre del niño, a cometer el atroz crimen.

tras ser aprehendida el pasado11 de marzo mientras intentaba trasladar el cuerpo delpequeño pescaíto dentro del maletero de su auto para deshacerse de él definitivamente en un invernadero a las afueras de Almería, las autoridades han trabajado en lograr crear un recuento de los hechos desde la misma boca de la detenida, y finalmente lo han conseguido.

Según Ana Julia, el 27 de febrero pasado, el menor de ocho años se encontraba en Las Hortichuelas (Níjar), en casa de su abuela paterna, a la que se encontraba visitando con motivo del festejo del Día de Andalucía que se celebraba al día siguiente. La entonces novia del padre almorzó junto con Gabrielito y Carmen, su suegra. Tras terminar, el niño pidió permiso para ir a jugar a casa de sus primos, que habitaban a 100 metros de la vivienda de la abuela.

El niño prometió volver para la hora de la merienda y partió contento hacía su destino. Diez minutos más tarde, la madrastra declaró que salió de la casa y en su auto interceptó al niño, convenciéndolo bajo engaños que si la acompañaba lo llevaría a jugar con sus primos más tarde.

Así fue como la dominicana lo trasladó a la finca de su padre entre las 15:34 y las 15:45 horas de esa misma tarde, para asesinarlo. Ya en el lugar, que se encontrabaa cinco kilómetros  de Las Hortichuelas, la mujer llevó a cabo su “macabro plan criminal” en cual asfixió al niño con sus propias manos, lo desnudó parcialmente, y llevó su cuerpo hasta el jardín de la finca “donde previamente había hecho un hoyo con una pala”.

La mujer enterró al niño y disimuló la tumba con unas piedras ornamentales y tablones. Después comenzó sus tareas de pintura en la finca para tener una coartada.

Fue así como la criminal regresó a casa de su suegra a las 18:00 horas, cuando la familia ya se había percatado de la ausencia de Gabriel. Dos horas más tarde la Guardia Civil sería alertada del hecho, y comenzaría una ardua búsqueda de 12 días en la que participaría 5 mil personas que rastrearon aproximadamente 625 kilómetros de terreno tratando de encontrar al menor.

Durante todo este tiempo, Ana Julia mantuvo su papel de sufrida, permaneciendo siempre al lado de su pareja, llorando y buscando al niño. A su vez la mujer asistía con frecuencia a la finca acompañada, para desviar a las autoridades.

Pero el grave error de Ana Julia fue cuando sembró una pista falsa, colocando la camiseta del niño en una zona que había sido rastreada ya sin éxito, y pretendió encontrarla ella misma.

La prenda, al no encontrarse lo suficientemente húmeda como para haber estado a la intemperie tras varios días de lluvia, guió a las autoridades a convertir a la madrastra en la principal sospechosa del caso. Se comenzó a observarla de cerca y se logró detectar mentiras y contradicciones en su comportamiento.

El 11 de marzo, tras llevar a Ángel Cruz, padre de Gabrielito, a una entrevista, ella partió a la finca sola y desenterró al niño para introducirlo en la cajuela de su Nissan Pixo gris “con la intención de deshacerse del cuerpo en un invernadero”.

Tras declarar esto con insultos fuertes y vulgaridades hacía el pequeño pescaíto fallecido, se demostró una falta de sentimientos y humanidad, que las autoridades han calificado como “pura crueldad”.

Por el momento, Ana Julia Quezada se encuentra detenida bajo prisión provisional en la cárcel de El Acebuche, sin fianza, bajo cargos asesinato con alevosía, detención ilegal y un delito contra la integridad moral Gabriel.