La peligrosa enfermedad parasitaria causada por el ‘beso de un bicho’

Una enfermedad parasitaria que puede causar derrames cerebrales e insuficiencia cardíaca ha enfermado a 300.000 estadounidenses en 27 estados y se está extendiendo por todo EE. UU.

La enfermedad de Chagas es causada por un parásito transmitido por un insecto a través de sus heces.

La mayoría de las personas no muestran signos de infección, pero el 30 por ciento puede desarrollar complicaciones potencialmente mortales, incluyendo un corazón agrandado (cardiomegalia).

Se cree que unos 300,000 estadounidenses en 27 estados han sido infectados con la enfermedad.

Una declaración de la Asociación Americana del Corazón ha advertido que los médicos estadounidenses necesitan aprender a reconocer la enfermedad antes de que ocurra un brote. La enfermedad de Chagas puede causar accidentes cerebrovasculares e insuficiencia cardíaca.

¿Cómo se transmite el Mal de Chagas?

La enfermedad de Chagas es transmitida por un insecto conocido como el “bicho del beso” porque tiende a morderle la cara a la gente, cerca de la boca. Se trata del parásito Tripanosoma cruzi, que vive en el intestino del insecto que transmite la enfermedad, el insecto triatomino.

Muchas de las personas enfermas nunca mostraron signos de haber sido infectados con la enfermedad, razón por la cual se ha ganado el apodo de “asesino silencioso”.

La enfermedad se ha limitado principalmente a América Central y del Sur, pero ha entrado en los Estados Unidos, enfermando a unos 300.000 estadounidenses.

Una declaración publicada por la Asociación Americana del Corazón dice que, si los médicos estadounidenses no mejoran en el reconocimiento, diagnóstico y tratamiento de la enfermedad de Chagas, podría resultar en un brote devastador.

Sin embargo, la enfermedad no se propaga a través de la picadura del insecto, sino a través de sus heces. Después de que los bichos se alimentan de ti, tienden a defecar. Si las heces se frotan accidentalmente en la herida o el ojo, puede resultar en infección.

La enfermedad de Chagas tiene dos fases conocidas como la fase aguda y la fase crónica.

¿Cuál es el tratamiento para el Mal de Chagas?

Según los CDC, la fase aguda dura las primeras semanas o meses después de la infección.

A pesar del elevado número de parásitos que circulan en la sangre, la mayoría de los síntomas son leves o inexistentes. Tales síntomas incluyen fiebre, dolor de cabeza, fatiga, sarpullido o hinchazón cerca de la herida de la mordedura o donde las heces fueron depositadas o frotadas en el ojo.

Durante esta etapa hay un puñado de medicamentos antiparasitarios para tratar el Chagas con una tasa de éxito de 60 a 90 por ciento, según la AHA.

En la etapa crónica los parásitos han entrado en los músculos del corazón y en los músculos digestivos. Alrededor del 30 por ciento desarrollará un corazón agrandado, arritmias o un esófago y colon agrandados. Esto puede resultar en complicaciones potencialmente mortales, incluyendo accidentes cerebrovasculares o paro cardíaco.

Los medicamentos no curan el Chagas durante la etapa crónica, pero pueden ayudar a retrasar el progreso de la enfermedad en los menores de 50 años.

LOS CDC ESTIMAN QUE HASTA OCHO MILLONES DE PERSONAS EN MÉXICO, AMÉRICA CENTRAL Y AMÉRICA DEL SUR TIENEN CHAGAS, PERO NO LO SABEN.

Pero la declaración de la AHA dice que los médicos fuera de estas áreas no son conscientes de su existencia o que puede llevar a tales consecuencias fatales.

Dicen que se ha vuelto mucho más común en países como Italia, España, Francia, Japón, el Reino Unido y Australia.

Hasta ahora en los Estados Unidos se conocen casos en 27 estados, la mayoría en el sur y el oeste, han reportado casos, incluyendo Florida, Luisiana, Texas, Arizona y California, aunque se han detectado casos tan al norte como Pennsylvania.

Los autores del comunicado afirman que estar atentos es clave para prevenir una posible epidemia. La detección precoz de la enfermedad de Chagas es fundamental, ya que permite el inicio rápido de la terapia cuando las pruebas de curación son sólidas”, señaló el Dr. Caryn Bern, coautor y profesor de epidemiología y bioestadística de la Universidad de California en San Francisco.

  • Add Your Comment