Dime como cierras el puño y te diré cual es tu personalidad

Nadie nos enseñó a colocar las manos en posición de puño. Nacimos sabiendo hacer este simple movimiento. Por lo tanto, es algo natural e inconsciente. Por eso mismo algunos se atreven a decir que la forma en la que cerramos la mano dice algo de nuestra personalidad, la forma en la que nos relacionamos con los demás o cómo tomamos decisiones.

la forma en la que colocamos los dedos es una expresión de nuestros rasgos de carácter y también muestra cómo somos en la relación de pareja.
Normalmente el acto de cerrar el puño es subconsciente, que hacemos cuando estamos enfadados, estresados o frustrados.
Si no te dedicas al boxeo ni sueles pegar puñetazos, seguramente no pienses mucho en cómo cierras el puño.
Pero lo cierto es que deberías, porque dice mucho de tu personalidad. Venga, ciérralo y compáralo con las siguientes figuras:

¿Cómo cierras la mano?

1. Todos los dedos sobre el pulgar

Cómo te ven los demás:
Estas personas tienen un lado muy creativo, son ingeniosas y expresivas. Aunque son muy emotivas en muchas ocasiones, reaccionan muy rápido a los cambios. Las personas con esta personalidad son muy pragmáticas y buenas para el arte. Pueden ser muy precavidas y, debido a su naturaleza sensible, tienden a preocuparse mucho. Son inteligentes, les gusta la armonía y son justas, pero también son buenas manipulando a los demás.

Cómo eres:
La mayor parte del tiempo prefieres mantenerte tranquilo. Esto se debe a tu naturaleza amable, porque prefieres callarte antes que herir a alguien. Normalmente eres sociable y fácil de llevar. Solo necesitas un poco de libertad y vivir tus sueños. Solo necesitas unos cuantos amigos cercanos.

Cuando estás enamorado:
No te gustan los dramas. Por ello, prefieres las situaciones relajadas y cómodas. Lo mismo en tus relaciones sentimentales. Tu mayor debilidad es tu compasión. Aunque hayas sido herido en lo más hondo, siempre estás listo para olvidar y perdonar.

2. Pulgar sobre los dedos

Cómo te ven los demás:
Las personas que cierran el puño así tienen mucha creatividad y talento. Su encanto especial hace que hagan amigos fácilmente. Son generosos, inteligentes y tienen mucha autoestima. El poder es muy importante para ellos y están dispuestos a luchar por él. Al mismo tiempo, son flexibles y atentos.

Cómo eres:
Tienes un corazón muy sensible. Te gustaría hacer muchas cosas, pero tienes miedo a que te hagan daño. Esto es porque tienes expectativas demasiado grandes y, al mismo tiempo, miedo a perder. Necesitas que te animen. No necesitas mucho para ser feliz. Solo necesitas que las personas a las que quieres te entiendan y quieran por quien eres.

Cuando estás enamorado:
Tiendes a darle muchas vueltas a las cosas. Esto quiere decir que a veces te quedas perdido en recuerdos dolorosos, que no puedes dejar marchar. Normalmente tienes dudas; quieres a alguien a tu lado, pero tienes miedo a que alguien se te acerque demasiado. Como sientes tanto amor, temes que rompan contigo. Por eso no quieres parecer necesitado y actúas más distanciado de lo que realmente eres.

3. Pulgar sobre un dedo

Cómo te ven los demás:
Estas personas son sensibles, tienen una gran imaginación y mucha intuición. Aunque les gusta ayudar y son generosos, siempre sienten algo de inseguridad. Son entusiastas pero solo por aquello que les interesa. Por tanto, pueden llegar a impacientarse, ya que ponen toda su energía en sus propios intereses. Son de naturaleza curiosa, aventurera y tienen gran sentido del humor. Tienen la capacidad de reírse de sí mismos también.

Cómo eres:
Necesitas mucha seguridad y siempre quieres que te traten honestamente. Te gusta cuando te ven como una persona real y eres aceptado. A veces eres demasiado amable con tus amigos y corres el riesgo de que se aprovechen de ti. Lo más importante para ti es que la gente sea sincera contigo. Te das cuenta muy rápido de si lo son o no. Sabes muy bien qué o quién es bueno o malo para ti.

Cuando estás enamorado:
No eres muy bueno expresando tus verdaderos sentimientos. Tu pareja puede pensar que simplemente te gusta mucho, cuando realmente estás “secretamente” enamorado de ellos. Esto no significa que no seas honesto; solo que no hablas mucho sobre tus sentimientos y tiendes a reprimirlos. Tampoco es verdad que nunca te enfades, pero sí sueles poner tus sentimientos en un segundo plano. Siempre tratas bien a tus amigos; la palabra “egoísta” la desconoces.

Es increíble lo mucho que dice la forma del puño de una persona. Mi descripción es totalmente cierta. ¿Y la tuya?