¿Dolor En El Recto? ¿Sangrado? Es Una Grave Enfermedad Llamada Rectitis

Si no eres médico, puede ser muy difícil saber qué problema de salud tienes aun cuando conozcas de primera mano todos los síntomas que te aquejan. Sin embargo, esto no es algo imposible si se sabe “escuchar” al cuerpo y se presta atención a qué parte u órgano afectan los dolores que experimentas.

De más está decir que, luego de descubrir cuál órgano es el afectado, no podrás determinar cuál es la enfermedad u afección que tienes, pero al menos sabrás exactamente a cuál especialista puedes acudir.

La importancia de no perder tiempo y acudir directamente al especialista radica en que, en la mayoría de los casos, la detección temprana o a tiempo puede ser el factor decisivo que te salve la vida. Este es también el caso de la rectitis, también conocida como proctitis.

La proctitis es una inflamación ligeramente grave de la mucosa del recto que forma parte del sistema digestivo inferior y que une a la última parte del colon con el ano. La rectitis suele ser incómoda y muy dolorosa, esa es la razón por la que es tan importante consultar a un médico y tratarla a tiempo.

Síntomas.

Por lo general, esta enfermedad se manifiesta en unas ganas constantes de ir al baño; sangrado rectal; dolor en el recto, en el ano o en el costado derecho del abdomen; sensación de plenitud en el recto y diarreas líquidas o deposiciones blandas.

Causas.

  • La proctitis puede tener diferentes causas, pero a continuación te presentamos las más comunes:
  • Enfermedades de transmisión sexual (gonorrea, herpes, sífilis, verrugas anales y clamidia).
  • Enfermedades autoinmunes del intestino (colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn).
  • Infecciones anales que aparecen después de utilizar determinados medicamentos antibióticos.
  • Otras infecciones causadas por bacterias como la shigella y la salmonela.

Tratamientos de radioterapia para algunos tipos de cáncer come el de ovarios, de recto, de ano o de la próstata.

Algunos traumatismos anales.

Complicaciones.

Si presentas alguno o más síntomas de la rectitis, es altamente recomendable acudir al médico de inmediato para que pueda hacer los exámenes necesarios para un diagnóstico adecuado y prescribir el tratamiento apropiado. De no hacerlo a tiempo, corres el riesgo de enfrentar fuertes complicaciones tales como anemia, úlceras en la parte interna del recto o fistulas, que son conexiones anormales que se hacen entre el recto y otros órganos, como la vagina o la vejiga.

Tratamiento.

En cuanto al tratamiento consiste en tres fases: reducir la inflamación, controlar el dolor y tratar la infección que dio origen a la proctitis. Puede que tu médico te prescriba medicamentos ya sean antiinflamatorios para reducir la inflamación y mitigar el dolor, antibióticos y antifúngicos para eliminar la infección o incluso inmunosupresores que traten los síntomas de la enfermedad de Crohn y otras enfermedades autoinmunes. Todo dependerá de la causa que dio origen a la rectitis.

Por otra parte, el doctor puede aconsejarte cambiar tu estilo de vida evitando alimentos ricos en grasas, demasiado condimentados o muy ácidos durante los episodios de diarrea, y reducir el consumo de productos

lácteos, beber más agua y evitar el consumo de bebidas gaseosas, café y té. Todo esto para reducir el dolor, facilitar la evacuación y ayudar a prevenir la deshidratación causada por las constantes deposiciones.