El embarazo de esta mujer fue normal hasta que el ultrasonido mostró estas manchas

Mary y Jerry estaban muy felices esperando a su nuevo bebé al cual habían decidido desde el principio llamar Sinclair. Los primeros ultrasonidos revelaron que el embarazo transcurría de manera completamente normal, ella se veía muy saludable y basándose en las experiencias que habían tenido con sus otros hijos, todo parecía estar en orden.

Por ello, en el momento en que Jerry, que hacía parte del ejercito, fue llamado a presentarse a servicio, no se sintió preocupado de partir, extrañaría a su esposa y hubiera querido estar a su lado cada días del embarazo, pero sabía que debía cumplir con su deber, por lo cual partió dejándola bajo el cuidado de su amorosa familia, quienes velaron por ella segundo a segundo.

En la semana 30 de gestación, Mary acudió al consultorio del doctor Alex Eaccarino para practicarse un ultrasonido de rutina, lamentablemente, cuando vio la imagen 3D notó unas manchas que indicaban que los vasos sanguíneos de la madre eran excesivamente grandes y esto podría causarle una grave hemorragia en el momento de dar a luz, lo cual pondría su vida en peligro.

El médico determinó que era necesario someter a Mary a una cesárea de emergencia y preparar un donante de sangre compatible por si se requería hacer una transfusión.

Todos estaban destrozados con la noticia y se pusieron en contacto de inmediato con Jerry quien logró conseguir un permiso extraordinario para hacerse presente en el momento en que su esposa fuera sometida a la intervención quirúrgica.

El momento llegó y la cesárea resultó mucho mejor de lo que se preveía, Sinclair nació sin complicaciones y la madre fue llevada a recuperación. El médico no había terminado de darle el parte de tranquilidad a la familia diciéndoles que dentro de unas horas podrían estar todos reunidos, cuando Mary presentó hemorragia.

En cuestión de segundos la mujer había perdido gran parte de su sangre y entró en coma. Su vida corría peligro.

Jerry estaba destrozado, tenía a su bebé pero su esposa se le escapaba entre los dedos.

Luego de varios días en cuidados intensivos y gracias a la rápida transfusión de sangre que recibió, Mary pudo salir del coma y reunirse con su familia. Lo primero que preguntó apenas despertó fue: “cómo está mi hijo?” y pidió de inmediato que se lo llevaran para poder abrazarlo.

Afortunadamente la oportuna intervención del médico y el haber notado las manchas en el ultrasonido salvaron la vida de esta mamá y evitaron que una familia quedara marcada y dividida por la muerte.

Nunca dejes de hacer tus revisiones médicas de rutina, la mejor medicina es la prevención.

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