Esta cuidadora no sabía que la estaban grabando y la pillaron haciendo algo inimaginable

Nos pasamos la vida esperando el día que dejemos de trabajar y de tener obligaciones, para poder disfrutar de la vida, pero hacerse mayor muchas veces tiene otros inconvenientes. Puede que por enfermedades no podamos hacerlo de la manera en que habíamos soñado, y tengamos que estar descansando en una cama de una residencia todo el día.

Y aunque hayamos pasado una vida entera cuidando de nuestros hijos, puede que ahora no tengan el tiempo suficiente como para poder hacerse cargo de nosotros, de esta manera, estos centros se convierten en la única solución para poder seguir viviendo.

Esto mismo fue lo que le pasó a Camille, que por falta de tiempo y por el avanzado alzheimer de su madre, tuvo que dejarla en una residencia, esperando que la cuidaran de la mejor manera. Aunque esto no fue así.

Un día, Camille fue a ver a su madre, como muchos otros días, y vio algo que lo dejó sorprendido, su madre tenía un ojo completamente morado. El hombre no se explicaba como se lo podía haber hecho, si la mujer no podía salir de la residencia. Preguntó a los empleados, pero ninguno le dio una respuesta.

Aunque la falta de explicaciones no hizo que Camille se quedara parado, al contrario. Al día siguiente fue otra vez a visitar a su madre, y decidió colocar una cámara oculta para ver exactamente que le hacían a su madre. ¡Y lo que vio fue sorprendente!

Primeramente vio como uno de los enfermeros se sonaba los mocos con las sábanas limpias de su madre, antes de colocarlas en su cama. También vió como dos cuidadores se besaban delante de su madre, sin ningún reparo. Y por último, lo más sorprendente y denigrante: una de las cuidadoras quitó el pañal a su madre y se lo puso en su cara. Su hijo no podía creer cómo podían hacerle esto a una persona totalmente indefensa, y la respuesta era muy clara, su madre tenía alzheimer y no se acordaba de nada, así que ninguno de los cuidadores se preocupaba por la situación.

Camille decidió hablar con el director del centro y le mostró el video de los abusos, después de eso, solo se limitó a ponerse las manos a la cabeza y decir que era totalmente inaceptable en su centro. Pero ahora Camille ya no confía en nadie, así que tiene a su madre en casa y no la va a volver a dejar con ningún extraño.