¿Qué le ocurre a los pechos con el paso del tiempo?

Todos los cuerpos cambian con el paso del tiempo, y el cuerpo de la mujer se enfrenta a cambios radicales a lo largo de una vida.

Desde las hormonas de la pubertad hasta el embarazo, y de la lactancia a la menopausia. Una mujer es, a lo largo de la vida, muchas mujeres. Pero su cuerpo la acompaña siempre, adaptándose a cada cambio.

Así, no es de extrañar que los pechos femeninos también sufran notables transformaciones con el paso del tiempo. Los senos son un símbolo de feminidad, un centro de placer y el medio para alimentar a los hijos. Son una parte muy especial del cuerpo de las mujeres.

Por eso, muchas se asustan, preocupan o defraudan cuando descubren que sus pechos han cambiado. Están más grandes, más pequeños, más caídos. Sienten que algo no anda bien.

Sin embargo, lo raro sería que tus pechos se mantuvieran iguales toda la vida. Pues en verdad, lo natural es que cambien y se adapten a distintas circunstancias. Así que lo mejor que puedes hacer es conocer el desarrollo natural de tus pechos.

ESTO ES LO QUE LE OCURRE, ENTONCES, A TUS PECHOS CON EL PASO DEL TIEMPO.

Pubertad y desarrollo de las mamas

Desde la formación de nuestro cuerpo en el vientre materno, los senos ya comienzan a formarse, y a medida que crecemos lo siguen haciendo, aunque no de forma visible. Sin embargo, ya se están preparando para el momento de desarrollarse hacia afuera: eso sucede en la pubertad.

En esta etapa de la vida, los ovarios comienzan a secretar estrógeno que, entre otras cosas, hacen que los senos se agranden.Generalmente, el comienzo de estos cambios de los senos va también acompañado por la aparición de vello púbico y vello en las axilas.

La maduración de los pechos se produce una vez que la mujer comienza a menstruar. A partir de ese momento, es que empiezan a crecer hasta su madurez.

Los senos en la menstruación

Así como durante todo el ciclo menstrual el útero de la mujer se prepara para una posible fecundación, también lo hacen sus senos. Por eso, antes de menstruar muchas mujeres sienten sus mamas hinchadas e hipersensibles.

Embarazo y lactancia

Las mujeres que quedan embarazadas descubren enseguida toda una nueva faceta de sus pechos. Estos crecen notablemente, siendo incluso uno de los primeros signos de embarazo. También se vuelven mucho más sensibles.

Algunos expertos aseguran que este es el momento de completo desarrollo de las mamas.

SI DECIDES AMAMANTAR

Todos los cambios físicos suceden, lógicamente, para preparar a la mujer para la futura lactancia. Aquellas que deciden amamantar a sus bebés, experimentarán a su vez nuevos cambios una vez que el niño nazca.

Pues la producción de leche durante los meses de lactancia las harán estar más densas durante un tiempo. Además, la succión del niño puede aumentar la sensibilidad.

Una vez que dejas de amamantar, tus pechos volverán lentamente a su forma anterior, pero con algunos cambios. Lo más probable es que estén más flácidos que antes, aunque con un poco de cuidado y ejercicio puedan volver a ser casi los mismos.

SI DECIDES NO AMAMANTAR

Hay incontables pruebas de que que la lactancia materna es algo muy bueno para el bebé. Sin embargo, muchas mujeres deciden no hacerlo por distintos motivos, que van desde la salud hasta el estilo de vida. Para eso, existen muchas leches maternizadas.

Si es tu caso, lo más probable es que tus senos vuelvan a la normalidad más rápido, lo cual no quiere decir que estén exactamente igual que antes.

Menopausia

A partir de los 40 o 50 años, las mujeres entran en la menopausia, es decir, dejan de ser fértiles. Al reducirse la producción de estrógeno en este momento de la vida, el tejido conectivo de los senos se deshidrata y se vuelve inelástico.

Es decir, que esos tejidos de nuestros pechos, que estaban preparados para producir leche, ahora se encogen, produciendo la “caída” de los senos.

Es normal, y, aunque es algo que suele asociarse a la vejez, en realidad como hemos dicho le sucede a mujeres en la flor de la edad.