Estos chicos evitaron que una anciana fuera llevada presa por desobedecer una ley ridícula

El regalo más valioso que un padre le puede dar a un hijo son los valores, aquellos parámetros y guías que nos hacen ser personas correctas con interés por hacer el bien, ayudar a los demás y acercarnos tanto a la justicia como podamos, para de esta forma no herir ni lastimar al prójimo ni a ningún ser indefenso.

Cuatro hermanos, miembros de la comunidad de Riesel Texas, están muy familiarizados con este concepto y entienden a la perfección el valor de ayudar a los demás únicamente por el hecho de hacer el bien y ver en el rostro de alguien una sonrisa en vez de lágrimas. Estoy muy segura que la vida recompensará sus buenas acciones, pues se están formando como individuos ejemplares.

Resulta que un caluroso día de verano, mientras veían la tele, vieron una noticia de una mujer de 75 años de edad, llamada Gerry Suttle, que sería llevada a la cárcel por orden de un juez debido a que su césped había crecido demasiado, lo cual se constituía en una violación a la ley del estado. La pobre señora argumentaba que ella debido a su avanzada edad no podía realizar el duro trabajo de cortar el pasto y que tampoco tenía dinero ni formas de contratar a alguien para que lo hiciera por ella.

Al escuchar esto, los chicos se pusieron inmediatamente en marcha, pues aunque no conocían a Gerry, consideraron que no era justo que nadie le echara una mano. Localizaron la casa de la mujer y como no queda muy lejos de su propia vivienda, llegaron en un santiamén.

Realmente no me gustaría que ella lo haga o pague un montón de dinero, cuando podríamos haberlo hecho gratis. Dijo uno de los cuatro hermanos.

Sin decir palabra comenzaron a cortar el césped y pese al impresionante calor que estaba haciendo aquel día, no se detuvieron. Pronto los vecinos de Gerry, vieron lo que los jóvenes estaban haciendo y avergonzados por no haber tenido ellos la iniciativa acudieron prontamente a echarles una mano.

La abuelita al notar mucho ruido en su jardín salió a ver que ocurría y se llevó la bonita sorpresa. Estaba muy conmovida y agradecida con los chicos y con sus vecinos por ayudarla.

Entre todos acabaron de cortar el pasto en menos de dos horas, evitaron que una mujer fuera a prisión e hicieron un acto de bondad por alguien que realmente lo necesitaba.

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