Juez indulta a mujer de pagar sus multas de tránsito al escuchar su triste historia

Nunca será posible saber cuándo algo desafortunado puede llegar a nuestras vidas, y más difícil saber qué personas están pasando por una situación complicada. Ésto le pasó al juez Frank Caprio en un día normal de trabajo. Él es un juez estadounidense municipal principal en Providence, Rhode Island y ex presidente de la Junta de Gobernadores del mismo estado. Sus casos son televisados y sus veredictos son bastante admirados.

El 27 de febrero de 2017 llegó una mujer de 35 años, llamada Andrea Rogers, citada para responder por varias multas de estacionamiento que no había pagado en bastante tiempo; iniciada la sesión, el juez Caprio le indicó las multas que tenía pendientes con la ciudad a lo que ella le respondió que no las conocía, aunque ésto no importó para que le leyeran sus deberes. Una multa tras otra fue leída con el asombro de la mujer que con gran angustia no sabía cómo iba a hacer para pagarlas.

En un momento inesperado, Rogers empezó a contar su versión de la historia en la que describía qué había pasado y por qué era injusto el dinero que le cobraban, el cual ya superaba los 400 dólares. Una de las razones que más llamó la atención del juez fue la visita de la mujer al servicio social para resolver un tema de retención de dinero debido a que su hijo debía dinero al Estado, pero ella con un semblante completamente quebrado contó que eso era imposible porque antes de la supuesta deuda su primogénito había fallecido.

Pero el tema no terminó ahí, lo que más impactó al juez Caprio y a toda la audiencia fue cuando Andrea comentó que la persona que atentó contra la vida de su hijo acabando con ella, fue el propio tío, es decir, su hermano de nombre Jared Rogers. Con gran tristeza Frank decidió al final del juicio perdonar la deuda que la madre debía para que pudiera tener un poco de tranquilidad en medio de tanto sufrimiento por perder a su hijo de 19 años.

Después del juicio, ella decidió contar la historia de lo sucedido aquel triste día: Andrea Rogers, madre de cuatro hijos perdió al mayor de ellos el 26 marzo de 2016. A ésto la desdichada madre comentó que se suponía que no debía terminar así esa noche, no sabía qué había salido mal en la casa, ya que más temprano sus dos hermanos, David y Jared, habían tenido una gran pelea. Quizás Jared sintió que Michael había tomado partido pero ignora por qué le arrebató la vida, puede ser que él y Jared estaban muy cerca.

David, su otro hermano también pudo haber corrido con la misma suerte, de no haber sido porque el arma falló. Horas antes del triste evento, Jared fue llevado por la policía a un centro de desintoxicación local después de un disturbio que tuvo en la casa que compartía con su madre, hermano y sobrino. Andrea precisó que Jared fue al hospital muchas veces, pero no lo ayudaron: “si lo hubieran ayudado mi hijo estaría vivo hoy porque el hospital pasó por alto su alcoholismo”, dijo Rogers.

Jared regresó a la casa alrededor de las 5 am con otros tres hombres y supuestamente montó un ataque contra su hermano de 31 años y su sobrino mientras dormían. Y así, Jared Rogers, Andrew Soben, Josue Morillo y Jake Cabral han sido acusados ​​por quitarle la vida a Michael, conspiración para cometer la acción, asalto a mano armada y conspiración con la intención de hacer daño. Los cuatro están esperando juicio. Andrea habló con su hijo horas antes de lo sucedido: “Michael me había llamado a las 2:11 de la mañana cuando Jared quería que lo recogiera porque la policía lo iba a arrestar, pero ya no iba a hacer eso por él porque antes me había escupido, me arrepiento de eso”; Michael le dijo: “Mamá, no vengas a buscarlo. Ignóralo, sólo quiere llamar la atención. Solo vuelve a dormir, te amo”. Esa fue su última conversación con su hijo.

Después del juicio en el que anularon las multas en su contra, Andrea Rogers tiene una nueva vida porque su caso se conoció en muchas partes desde donde le envían mucho apoyo y dinero directo a su “GoFundMe”, razón por la cual su situación financiera ha mejorado. Del juez Caprio opinó: “Creo que es un buen juez porque le da un respiro a la gente cuando cree que lo necesitan”. Él realmente me ayudó mucho porque en ese momento yo estaba tratando de conseguir un apartamento, pagar el depósito de seguridad, mudarme de casa. Quiero que sepa que realmente aprecio lo que hizo por mí y le agradezco mucho”.

Ella agregó: “Aunque las cosas están cambiando un poco, todavía echo de menos a mi hijo y el hecho de que él no está aquí para criar a su hija de un año. Me levanto sabiendo que él no está aquí y no me llamará todas las mañanas para preguntar si quiero ir a tomar café. Lo extraño todo el tiempo, simplemente todo ésto no tiene sentido”.

Este caso debe enseñarnos que nunca se sabe por qué situación cruza una persona y aunque nos demuestren que todo está bien, seguramente necesita más apoyo del que pensamos.

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