Sopa para quemar grasas: 7 kilos en 7 días

Nadie dijo que eliminar esos kilos de más acumulados con el paso de los años o meses fuese fácil. Hoy en día, cuando se trata de adelgazar muchos recurren a métodos poco efectivos que la industria ha colocado en el mercado para su beneficio propio, aún a costa de la salud de quienes los consumen.

¿En qué consiste la dieta de la sopa para quemar grasas en 7 días?

La dieta de la sopa quemagrasas consiste en someterse a un plan alimenticio en el que la sopa de vegetales es el principal plato. No obstante, su uso no debe extenderse más allá de los siete días, ya que, al suprimirse el consumo de otros alimentos, se pierden grandes cantidades de nutrientes que el cuerpo requiere para tener un correcto desempeño al momento de realizar sus funciones vitales.

Receta

La receta es sumamente fácil de realizar. Los ingredientes y sus porciones se mencionan a continuación.

  • ½ repollo bien lavado
  • 6 cebollas medianas picadas en cuadros
  • 6 tomates sin piel, picados
  • 3 tallos picados de apio
  • 2 pimientos verdes grandes, picados
  • Sal y pimienta al gusto
  • Agua (también puede usarse agua mineral)

Preparación:

  1. Añadir los vegetales picados en una cacerola grande con el agua hirviendo. El agua de cubrir el volumen de los vegetales por completo para una correcta cocción.
  2. Tapar la cacerola y dejar hervir los ingredientes por un largo período de tiempo hasta que estén completamente cocidos.
  3. Agregar sal y pimienta al gusto para sazonar.

Una vez esté lista, se puede consumir inmediatamente, de preferencia caliente para potenciar la termogénesis. El resto puede guardarse en un recipiente cerrado, manteniendo refrigeración hasta el próximo consumo.

Debido a sus componentes tiene un efecto metabólico valioso, así como un aporte sustancial en vitaminas y minerales que mejoran la tasa metabólica del organismo. Algunos de estos componentes son el sodio y el magnesio, así como Adenosín Trifosfato que trabaja a nivel celular.

Tras la ingesta de esta sopa, se produce una liberación energética mayor, propiciando a la quema de grasas y aumentando la vitalidad del cuerpo. También es buena para pacientes con enfermedades respiratorias, ya que ayuda combatir la congestión.

Esta dieta está pensada para seguirse únicamente por siete días y en cada día, el consumo de alimentos varía con respecto al anterior.

Día 1:
Se trata del día más difícil. La alimentación debe limitarse únicamente al consumo de la sopa quemagrasas, aunque pueden agregarse otras frutas frescas, siempre y cuando no contengan grandes cantidades de azúcares y grasas (el plátano, los frutos secos, el aguacate, son algunos de los vegetales que se deben evitar en esta etapa).
En cuanto al consumo de líquidos, también hay que ser algo más conscientes, ya que el constante deshecho de líquidos a través de la orina, puede reducir notablemente los niveles de sodio en el cuerpo.

Día 2:
En este día también se debe consumir únicamente la sopa quemagrasas, aunque se pueden añadir verduras frescas. Algunos ejemplos son los espárragos, espinacas, brócolis y otras hierbas. Es importante no añadir guisantes, frijoles, maíz ni otros alimentos con alto índice glucémico, por muy naturales que sean, ya que estos sólo interrumpirían la combustión del tejido adiposo.

Las verduras se pueden comer preparadas, ya sea hervidas, a la plancha o asadas, aunque bajo ningún motivo se deben añadir engrasantes como mantequilla, aceite en spray o aceite de oliva.

En este día no se recomienda la ingesta de frutas.

Día 3:
Tras este día se comenzarán a notar los primeros resultados en cuanto a la pérdida de peso, aunque todavía no es momento de cantar victoria, ni mucho menos dejar el régimen para seguir con una vida normal.
Durante el tercer día será posible ingerir la sopa, así como las frutas y verduras de los dos primeros días, procurando como siempre, evitar los alimentos ricos en carbohidratos de rápida absorción.

Si no has notado ningún cambio, no te desesperes, que cada cuerpo reacciona diferente, además de que aún queda más de la mitad del plan por seguir.

Día 4:
Para el día cuatro, además de la sopa quemagrasas, también se debe incluir el consumo de plátanos. Debido a su aporte en azúcar, se podrán controlar mejor los antojos por la comida chatarra como los chocolates.
Es recomendable consumir un máximo de seis plátanos y un mínimo de tres a lo largo del día. No hay que olvidarse de beber agua o jugos naturales.

Día 5:
Para estas alturas, será más fácil seguir el régimen, ya que el cuerpo se ha ido acostumbrado a la ingesta reducida de alimentos.

En este día ya será posible consumir proteínas de origen vegetal, dando prioridad a las carnes magras provenientes de la res, o en su defecto, del pollo, específicamente, la pechuga. Es importante que toda la grasa sea eliminada antes de cocinarse (a la plancha o al carbón), por lo que en el caso de la pechuga, esta no debe tener la piel.

El consumo de la sopa quemagrasas puede limitarse una vez al día, mientras que la ingesta de la carne, debe subir hasta los 500 gramos en total.

Día 6:
El sexto día debe ser igual al anterior, dando prioridad al consumo de proteínas, aunque sin olvidarse de tomar la sopaquemagrasas. Si es necesario, no dudes en preparar otra, siguiendo los mismos pasos que en la anterior, aunque con las porciones reducidas, ya que se está al final del régimen.
Durante este día también se deben incluir las verduras del segundo día, cocinándolas a la plancha, hervidas en el mismo caldo de la sopa o, a la parrilla.

Día 7:
Para este día será crucial integrar el consumo de carbohidratos de absorción lenta. En este caso se recomienda la ingesta de arroz integral, procurando que su preparación no lleve una cantidad excesiva de aceite, y en caso de ser posible, que sea nula. Para ello se debe usar una sartén de teflón al momento de realizarlo.
Se puede tomar cuanta sopa se desee y no hay que olvidarse de las frutas y verduras.