ALCACHOFA DEJA “EL HIGADO GRASO” COMO NUEVO

La enfermedad hepática del hígado graso no alcohólico es un término genérico para múltiples y variadas afecciones hepáticas que afectan a las personas que beben muy poco o nada de alcohol. Como el nombre lo implica, la principal característica de la enfermedad hepática del hígado graso no alcohólico es una gran acumulación de grasa en las células del hígado.

Entre los tratamientos naturales para el hígado graso podemos encontrar el uso de las alcachofas, el boldo, el cardo mariano, el diente de león y el jengibre, entre otros, además de cuidar la dieta.

El hígado graso o esteatosis hepática es una condición importante que requiere de cuidado para evitar daños hepáticos que puedan poner en riesgo tu salud. Además de seguir al pie de la letra las indicaciones del médico y tomar en cuenta algunas medidas para curar el hígado graso, puedes valerte de varias opciones naturales, como las mencionadas anteriormente, que te ayudarán a mejorar el estado de este órgano y fomentar su salud.

En este artículo te damos algunos consejos para que descubras cómo curar el hígado graso con remedios caseros.

LA IMPORTANCIA DE LA DIETA PARA TRATAR EL HÍGADO GRASO

Si te preguntas cómo tratar el hígado graso de forma natural, es muy importante que antes de poner en práctica cualquier remedio natural, comprendas que para tratar la esteatosis hepática es necesario modificar de forma importante tu alimentación y hábitos con el fin de reducir la ingesta de grasa y fomentar una rutina mucho más saludable.

Si no sigues estos pasos, difícilmente podrás lograr la recuperación hepática necesaria, lo que podría poner en riesgo tu hígado facilitando la aparición de enfermedades muy peligrosas como la cirrosis. Por eso te recomendamos llevar a cabo una dieta para el hígado graso que te ayude a reducir la ingesta de alimentos nocivos y a mejorar tu salud hepática.

ALCACHOFAS

¿Qué es bueno para el hígado graso? 

Esta pregunta se la hacen muchas personas a las que les acaban de detectar este problema de salud y se les suele recomendar que, aparte de lo que indique su médico, pueden tomar productos naturales diuréticos y desintoxicantes, como las alcachofas.

La alcachofa es un vegetal que debes incorporar a tu dieta si tu meta es mejorar tu hígado graso. Este alimento cuenta con pocas calorías, es un excelente diurético pero además ayuda a regular el colesterol y el azúcar en la sangre, beneficiando de forma importante tu salud y disminuyendo la absorción de grasa.

Se recomienda comerla al menos dos veces a la semana, siempre natural y en preparaciones ligeras como al horno o cocida, sin queso, aderezos, salsas o cremas. En las tiendas de productos naturales pueden encontrarse sus hojas para realizar infusiones o bien, cápsulas para ingerir y mejorar el estado del hígado.

RÁBANOS Y REMOLACHA

Otros alimentos que se pueden incorporar a la dieta y que te ayudarán a curar el hígado graso son los rábanos y la remolacha. Ambos ayudan a desinflamar y depurar el hígado, aportando pocas calorías pero mucha agua, vitaminas y minerales, resultando además muy nutritivos.

El rábano puede consumirse crudo en ensaladas, mientras que la remolacha solo requiere de una breve cocción en agua hirviendo para convertirse en un ingrediente ideal para ensaladas y acompañantes.