Mis piernas tenían muchas varices y con esta receta casera las hice desaparecer en poco tiempo

Para que algunos remedios, como el de aloe o los aceites esenciales, sean más efectivos, se recomienda aplicarlos de noche, para que actúen mientras dormimos.

Las varices constituyen uno de los problemas circulatorios más comunes. Afecta principalmente a las mujeres, aunque muchos hombres también las padecen. Cómo tratar las varices se convierte así, en una preocupación común.

A grandes rasgos, las varices son dilataciones de las venas que evitan una correcta circulación de la sangre, lo que produce bultos que se ven a simple vista.

Aunque sus orígenes se deben al mal funcionamiento del sistema circulatorio, hay otras causas que las pueden desencadenar, como la obesidad, el sedentarismo, estar mucho tiempo de pie, los anticonceptivos, antecedentes familiares, tabaquismo, hipertensión, colesterol alto o problemas de trombosis.

Por su parte, es muy importante prestar atención a las primeras manifestaciones de este problema, ya que de lo contrario pueden surgir complicaciones muy graves. Por ejemplo, en algunos casos pueden afectar seriamente a los miembros del cuerpo, particularmente los inferiores, ocasionando incluso amputaciones.

Por supuesto, existen diversas recomendaciones que evitan su aparición. Pero en caso de tenerlas, a continuación te presentamos algunos remedios muy efectivos para tratar las varices. Al contrario a lo que mucha gente piensa, pueden ser de gran ayuda, sobre todo si se realizan de manera adecuada.

1. Ajo para tratar las varices

Este es uno de los productos de origen natural que tiene grandes beneficios para combatir las varices. Gracias a sus propiedades, el ajo ayuda a desinflamar las varices y mejorar la circulación.

Los expertos recomiendan consumirlo en tu dieta diaria, normalmente como lo hace todo el mundo. Pero también  puedes aplicar una pomada hecha con dientes de ajo machacados y un poco de alcohol. Este remedio se debe de aplicar cuatro veces a la semana en las zonas afectadas.

2. Aloe Vera

La sábila es muy efectiva para tratar las varices, al igual que para otros padecimientos y enfermedades de todo tipo. En este caso, se recomienda aplicarlo a través de compresas en las zonas afectadas.

Lo mejor es colocarlas en la noche y dejarlas ahí hasta la mañana siguiente. Es muy importante que el aloe vera se encuentre caliente, ya que de esta manera dicha planta actuara mejor.

3. Vinagre de manzana

Este producto también es muy efectivo contra las varices. Su aplicación es muy sencilla. Solo se debe mojar un paño o trapo limpio con un poco de vinagre de manzana, para posteriormente colocarlo directamente en las varices.

Se debe de dejar el paño ahí durante algunos minutos. O bien, también es posible dar ligeros masajes con un movimiento que vaya de abajo hacia arriba. Como dato importante, no se debe de hacer presión sobre las zonas afectadas.

4. Pomada de vinagre, zanahoria y sábila

Es otra opción muy efectiva para tratar las varices. Hay que preparar una pomada hecha con un poco de sábila, vinagre (preferente de manzana) y zanahoria. Como dijimos, los dos primeros se pueden utilizar de otras formas.

Para hacer la pomada se colocan todos los ingredientes en un procesador de alimentos o una licuadora. Después se se deben de triturar hasta que obtengamos una crema más o menos espesa. Finalmente, se aplica esa pomada sobre las varices y se deja ahí unos treinta minutos. Al retirarla, lo mejor es enjuagar con agua fría.

5. Baños de inmersión

Este es un remedio muy sencillo que se pueden realizar todos los días. Además, puede ser de gran ayuda para nuestros pies, gracias a que al final se sentirán descansados, relajados, frescos e incluso deshinchados, si fuera el caso.

Los baños de inmersión se realizan en un balde o una tina con agua, sal marina y una taza de vinagre de manzana. Se sumergen las piernas durante veinte minutos mientras se dan masajes ocasionales.

6. Pomada de arcilla verde

Este remedio consiste en preparar una pasta de arcilla verde mezclada con un poco de agua. Por supuesto, no se debe de utilizar mucha agua, ya que de lo contrario la consistencia de la pomada no será la adecuada.

Una vez lista, se aplica sobre las zonas afectadas, de preferencia en la noche, dejando que seque. Posteriormente se lava todo con un poco de agua tibia y jabón neutro.

7. Solución de hojas

Este es un remedio que requiere un poco más de preparación. Sin embargo, su efectividad es muy buena. Consiste en hervir dos litros de agua y agregar un puñado de menta, uno de manzanilla y uno de laurel.

Se deja reposar esta solución durante cinco minutos y después se aplica, sumergiendo los pies en una tina o balde, mezclándola antes con una pizca de bicarbonato. Es importante mencionar que este remedio puede causar urticaria en algunas personas, por lo que se debe hacer con cuidado.

8. Chile

Por increíble que parezca, el picante o chile tiene propiedades que ayudan a descongestionar las venas y provocar una mejor circulación de la sangre. Por lo tanto, los especialistas recomiendan comer cantidades pequeñas de este producto.

Al respecto existen distintas opciones. Por ejemplo, las personas que no estén acostumbradas a comer chile, pueden consumir pimiento que, en realidad, se trata de un tipo de chile dulce que no pica.

9. Té de corteza de castaño

Este remedio consiste en hacer una infusión, hirviendo durante aproximadamente unos diez minutos, 50 gramos de corteza de castaño de indias en un litro de agua. Después de ese tiempo se tiene que colar el té y beberlo inmediatamente.

Debido a sus propiedades, el castaño de indias es perfecto para la buena circulación, desinflamando las varices.

10. Aceites esenciales

Estos son muy buenos para desinflamar las varices y facilitar una buena circulación. Lo mejor es utilizarlos para dar masajes por las zonas afectadas. Por ejemplo, lo mejor es comenzar por los pies y tobillos para ir subiendo poco a poco hasta los muslos.

Los masajes se deben de dar de manera suave, de abajo hacia arriba o de forma circular. Se deben de realizar principalmente durante la noche, para que las propiedades de los aceites esenciales actúen mientras duermes.